viernes, 11 de diciembre de 2009

Scared

Adoro Peter Pan. De pequeña me encantaba juguetear con la idea de ser niña por siempre. De ir a vivir a nunca jamás y luchar contra Garfio con los demás niños perdidos. Quería más que nada ser Wendy. Me aterrorizaba la idea de que un día llegara la vida de los adultos a rozarme la nariz y que la realidad cayera sobre mis hombros con su inmenso e inevitable peso. Cuando eres pequeño tienes ese gran sentimiento de confianza, llevas contigo la esperanza y la fe rebozantes, quieres que todos vean que si crees en algo y lo deseas con todas tus fuerzas todo es posible, tienes ese ánimo de luchar por lo que sea y no tienes la menor duda de que se cumplirán tus más profundos sueños y anhelos.El día de hoy puedo decir que estoy aterrada, que dudo a cada instante de mis decisiones y que me encuentro tan preocupada, que ya no estoy segura de lo que venga, ni de como he de lograr todo lo que me he propuesto. Ese mundo de los adultos parece haberme alcanzado ya hace varios meses,con todos sus problemas y complicaciones, con sus prejuicios y todas las limitaciones que implica serlo. Tengo miedo de todo. Tengo miedo de hacer cualquier movimiento porque estoy conciente de que tendrá consecuencias. Eso es el mundo de los adultos. Hace que tu mismo prescindas de tu libertad, que tu mismo elijas tus cadenas. Yo misma he creado mis propias barreras, existen miles que se me han impuesto, pero las más grandes son las propias. Ahora sé que cualquier cosa que haga o diga, cualquier persona que quiera, desatará toda una serie de acontecimientos, que cada desición que tome será una moneda al aire,y que lanzar esta moneda me resulta más difícil cada vez, que me da miedo jugar y perder... Que los cuentos de hadas que solía leer y que me enamoraban cuando era más pequeña solo son anhelos cristalizados en la imaginación de alguien más. Antes podía hacerlo todo puesto que no pensaba en todo lo que pasaría después, cuando eres niño eres libre porque eres inconciente, ahora que todo ha cambiado, me encuentro temerosa hasta de las más pequeñas y vanales desiciones, me he negado gustos y he evitado situaciones, he analizado momentos una y otra vez, tratando de darme cuenta cual fue la causa de tal o cual suceso, me he repetido un sinfin de veces que las cosas cambian de un segundo a otro, que los sentimientos, las emociones y los actos son totalmente subjetivos y cambiantes. Que he sido decepcionada un millón de veces y que por lo tanto no debería volver a creer. Pero hay algo que no cuadra dentro de todo lo que sé o creo saber. Ahora estoy conciente, pero muy dentro sigo siendo la misma pequeña que deseaba creer en Peter Pan y vivir con el en nunca jamás. Siempre hay algo, una fuerza dentro de mí que me impulsa a creer otra vez, a volver a intentar...Y tal vez esta fuerza es la que puede ayudarme a no tener tanto miedo. Solo tengo que dejarla fluir. Como quisiera recuperar esa libertad que se siente cuando tienes 5 años y no necesitas preocuparte por nada.
Quisiera pedirle a aquel cabrón que me ha dotado de conciencia que se la lleve, porque no la quiero más. ¿Dónde estás Peter Pan?

1 comentario:

  1. yo tambien quiero que se lleven mi conciencia, mis problemas y tener que decidir
    Tampoco se a donde voy, ni de donde me volvi lo que soy.
    Cierto no sabemos a donde vamos por que ya o queremos decidir, por q infortunadamente cada paso que damos aunque lo hayamos analizado 2 años, 10 años o mas, siempre parece ser el incorrecto.
    Pero que le vamos a hacer, esto no tiene otro nombre mas que VIDA, y lamentablemente desde hace siglos es bien sabido que la vida es perra.

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