domingo, 20 de diciembre de 2009

Salvavidas

Yo no soy de las que piden ayuda cuando se está hundiendo el barco. Soy de las que se hunden o salen a flote por sus propios medios. No pido ayuda, no comparto sentimientos; no confío en las personas, no creo apegos. Y de alguna forma tu haz quebrantado ese equilibrio, no has hecho más que fungir como salvavidas, y no es que no esté tremendamente agradecida por ello, sino que no estoy acostumbrada a no hundirme sola. No sé cómo reaccionar, ni qué hacer…Por eso en cuanto me estoy hundiendo y tratas de enviarme el salvavidas no sé si tomarlo o no. Yo siempre caigo en caída libre y me ha pasado que cada vez que trato de usar paracaídas, no abre…Por eso he aprendido a hacerlo, porque cada vez que he confiado en alguien, al final siempre me fallan, y ya no sé si quiera volver a intentarlo.

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