"Blessed is he who expects nothing, for he shall never be dissapointed" - Alexander Pope
A veces pasa cuando esperas demasiado de algo, de alguien...Cuando estás seguro de quien es importante, de quien vale la pena, cuando podrías poner tu vida en las manos de ciertos entes, y apuestas todo por ellos...Que te decepcionan. Y la caída es tan fuerte y tan dolorosa, que tienes miedo de volver a cometer la misma estupidez de antes y a que pase lo mismo que ya te ha pasado en otras ocasiones. Y la vuelves a hacer!! Y te vuelves a decir: "Esa vez será diferente, porque estoy haciendo elecciones diferentes, porque todo ha sido de otro modo y porque YA APRENDÍ que no debo de esperar que todo lo que yo hago sea recíproco", y vuelves a engañarte pensando que cada vez que vuelves a confiar todo será como lo esperado, no te van a decepcionar, no te van a romper el corazón de nuevo...No te va a a caer el peso de la realidad encima del mismo modo aplastante de antes. Pero vuelve a pasar. Y te vuelves a encontrar en el mismo predicamento de antes. Y no sabes que hacer. Lo bueno es que también existen personas que te hacen recordad que vale la penar tener expectativas.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Pff dimelo a mi
ResponderEliminarT quiero Anne :D
Ademas,
quien necesita amor cuando tienes queso?
jaja y chocolates