La vida es puro ruido.
Nos la pasamos tratando de ser alguien, de tener algo, de lograrlo, de realizarnos como personas...Vivimos planeando, siempre planeamos.
Somos lo que esperan, los que desean...Los que sueñan. Queremos llegar a la meta, y lo buscamos, luchamos con todas nuestras fuerzas.
Tenemos tantas ganas de volar, de lograr lo inalcanzable, de tocar el cielo... Pero tenemos las alas atadas. A veces nuestras cadenas somos nosotros mismos, otras muchas estamos atados a los demás, a sus malos comentarios, a la costumbre, a la mediocridad y al conformismo. A la resignación colectiva. Estamos encadenados a nuestros apegos, al ¿Qué dirán?, al miedo de expresar nuestra opinión, a hacer algo más.
La vida es puro ruido porque tenemos miedo a hablar, y a escuchar...
Estamos todos tratando de decir algo, pero hablamos al mismo tiempo, y así; no nos permitimos escuchar lo que los demás tienen que ofrecer.
Somo un desorden, un todo NO unificado, una orquesta sin director...
Deberíamos de empezar a poner atención de vez en cuando; tal vez así lograríamos escuchar algo más que solo ruido.
viernes, 11 de septiembre de 2009
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