sábado, 26 de septiembre de 2009

La levedad o el peso?

Qisiera decir tantas cosas a la vez...Mi mente se revuelve, miles y miles de ideas recorren todo el ancho correspondiente al 10% de mi cerebro utilizado.
Es ese tipo de momentos en que sientes miles de cosas y no sabes descifrar que son; que quieres estar en mil lugares y al mismo tiempo no quieres moverte de donde estas. Sé donde estoy, eso ya es un gran avance. Percibo lo que sucede a mi alrededor, y la mayor parte de las veces lo AGRADEZCO. Estoy conciente; tal vez más que nunca de que es lo que quiero; aunque por supuesto que tengo mis dudas. No puedo estar 100% segura, nunca contesto todas mis interrogantes; pero ¡Qué aburrida sería la vida sin ellas!. Me declaro ignorante y eso me hace tan FELIZ; porque hay cosas que definitivamente prefiero no conocer. Pero así mismo, las cosas que conozco, las que me hacen ser quien soy ahora, son las que verdaderamente me importan.
Claro que habrá otras muchas que llegarán en su momento y me harán cambiar algunos aspectos; pero estoy conforme con quien soy actualmente; con lo que tengo...Quiero muchisimas cosas más, pero el carecer de lo que carezco me hace querer ser lo que quiero ser, querer luchar por lograrlo y tener la determinación para hacerlo.
Me he dado cuenta de que definitivamente las cosas pasan por algo; todo tiene un fin, una razón de ser. Y el encontrar esas razones me hace reconocer lo afortunada que soy.
Principalmente por las personas que me rodean y que hacen que este viaje del día a día, que este aprendizaje interminable valga la pena.

Diría Milan Kundera “¿Pero que valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma?”…

Es cierto, la vida no es el borrador de nosotros mismos, es nuestra realidad en sí. Lo que nosotros hagamos de ella es lo que tiene valor; lo que cuenta al fin y al cabo. Todos vamos a tener un desenlance, pero lo que realizemos antes de que este llegue va a determinar si seremos finitos. Al final, no queda nada sino lo que damos a los demás; es así como seguimos existiendo, en la memoria de los que vivieron con nosotros; los que estuvieron en los buenos y los malos ratos, los incondicionales. Los que dejan tatuado su nombre en tu memoria, los que tienen un capítulo en el libro de tu vida.
Afortunadamente me jacto de tener muchos de esos personajes...y de nuevo, lo agradezco. Algunos han salido, otros han llegado para quedarse, y hay otros que ya llevan mucho en esta historia. Si el mismisimo señor Kundera se parara frente a mí en este momento y me hiciera la interrogante que se ha planteado él, le diría que el motivo principal por el que la vida ha valido la pena hasta este punto; son esos seres INCREIBLES que me acompañan en el presente.

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